El peeling químico es un procedimiento estético que utiliza soluciones químicas para exfoliar la piel en profundidad. Su objetivo es estimular la regeneración celular, eliminando las capas superficiales dañadas y revelando una piel más luminosa, uniforme y suave. Dependiendo del tipo de ácido y concentración utilizada, el peeling puede ser superficial, medio o profundo.
El peeling químico se emplea para mejorar visiblemente la textura y calidad de la piel. Es ideal para tratar:
Aunque el peeling es un tratamiento seguro, pueden presentarse efectos temporales como enrojecimiento, sensibilidad, descamación y cambios en la pigmentación. Es clave realizarlo con un profesional experimentado para minimizar riesgos y obtener los mejores resultados.
Antes de someterte a un peeling, es recomendable evitar la exposición al sol y no utilizar exfoliantes fuertes al menos una semana antes. También se aconseja informar al profesional sobre cualquier producto o medicamento que uses en tu rutina para adaptar el tratamiento según tus necesidades.
Durante la sesión, el profesional limpia la piel y aplica la solución química, que actúa durante un tiempo determinado. Es normal sentir una leve sensación de calor o picor mientras actúa el producto. Luego, se neutraliza la piel y se aplica una crema calmante. Dependiendo del tipo de peeling, la recuperación puede tardar desde unas horas hasta varios días.
La piel luce más suave, uniforme y luminosa tras el peeling. Para obtener resultados óptimos y mantenerlos, es clave seguir un plan de cuidado post-tratamiento, que incluye el uso diario de protector solar.
El peeling con Alquimia de Eccleris combina tecnología avanzada para exfoliar la piel con máxima precisión. Este tratamiento es ideal para mejorar la textura cutánea, reducir manchas, cicatrices y arrugas finas.
Es una excelente opción para personas con manchas solares, cicatrices de acné y piel apagada que buscan un rejuvenecimiento sin cirugía.
Se inicia con una limpieza profunda de la piel, seguida de la aplicación de un exfoliante químico o mecánico con el dispositivo Alquimia de Eccleris. Este proceso dura entre 30 y 60 minutos y es bien tolerado.
La piel se ve más uniforme, luminosa y suave tras unos días de regeneración. Dependiendo del tipo de peeling, los resultados pueden durar varios meses, y se recomienda un plan de mantenimiento personalizado.