La Luz Pulsada Intensa (IPL) es una tecnología avanzada utilizada en medicina estética para mejorar la calidad de la piel y tratar diversas afecciones. Se emplea para reducir manchas solares, venas faciales, rosácea y signos de envejecimiento.
A diferencia de los láseres convencionales, que emiten una sola longitud de onda, la IPL emite múltiples longitudes de onda, lo que la hace más versátil y efectiva para tratar diferentes problemas de la piel. Es un procedimiento seguro, no invasivo y con resultados visibles desde las primeras sesiones.
El tratamiento con IPL se recomienda para mejorar la salud y apariencia de la piel, ofreciendo beneficios como:
Si tenés manchas de sol, piel apagada o querés mejorar la uniformidad de tu rostro, la IPL puede ser una opción ideal para vos.
La IPL es un tratamiento seguro cuando es realizado por profesionales. Sin embargo, algunos efectos secundarios leves pueden incluir:
En casos excepcionales, puede haber cambios en la pigmentación. Por ello, es fundamental seguir las indicaciones del profesional y evitar la exposición solar después del tratamiento.
Para obtener los mejores resultados y minimizar riesgos, es recomendable:
📌 Duración: Entre 20 y 45 minutos, dependiendo del área tratada.
📌 Sensación durante el tratamiento: Puede sentirse un leve calor o pequeños pinchazos, pero es bien tolerado.
📌 Recuperación: No requiere tiempo de inactividad. Se recomienda usar protector solar y evitar la exposición directa al sol.
La cantidad de sesiones depende de cada paciente, pero en general se recomiendan entre 4 y 6 sesiones, con un intervalo de 4 semanas. Los resultados son progresivos, alcanzando su mejor efecto a los tres meses del tratamiento.
Los resultados de la IPL varían según el problema tratado. En general, se observa: